Peso corporal

Sin discos que sumar, progresar con el propio peso significa otra cosa: cambiar la palanca, el rango, el ritmo o el lado que trabaja solo, no el número en un plato. Una zancada se vuelve más dura elevando el pie de atrás; una plancha lateral se vuelve más dura levantando la pierna de arriba; y unos fondos en paralelas se vuelven más duros inclinando el torso hacia adelante — ese ángulo es justo lo que corre el estímulo del pecho hacia el tríceps, dos músculos distintos con el mismo movimiento según cómo se pare el cuerpo. Esa misma falta de equipo es lo único que el peso corporal ofrece sin condición: zancadas, elevación de piernas o plancha lateral se hacen en una habitación vacía, sin plato ni máquina que cargar. Elevación de piernas y plancha lateral entrenan el core sin flexionar la columna, al contrario de un curl con barra, que sí depende de un implemento externo para generar resistencia. La palanca, sin embargo, tiene techo: llega un punto en el que cambiar el ángulo ya no alcanza como estímulo, y ahí es donde conviene sumar peso externo para seguir progresando. Ese techo no es una falla del método: es la frontera exacta de lo que la palanca sola puede dar.

Otro equipamiento

Ejercicios por músculo

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